
Qué cambia con la nueva FP, cómo afecta al sector y qué oportunidades abre para las empresas
La entrada en vigor del nuevo sistema integrado de Formación Profesional redefine la FP Dual, amplía la oferta formativa y otorga a las empresas un papel mucho más activo en la formación del talento.
Pero ¿qué implica realmente este nuevo modelo para el sector retail? ¿Cómo cambia la relación entre empresas y centros educativos? ¿Qué itinerarios formativos se abren para atraer, cualificar o recualificar profesionales? ¿Qué oportunidades ofrece un sistema más flexible, modular y escalable en un contexto marcado por la escasez de talento, la digitalización y el relevo generacional?
Estas fueron algunas de las cuestiones abordadas en el webinar organizado junto a CaixaBank Dualiza, en el que se analizaron las principales novedades del nuevo sistema de FP y su aplicación práctica en la distribución. A lo largo de la sesión se repasaron los cambios normativos, los nuevos itinerarios formativos, los aspectos formales para las empresas y el papel estratégico que la Formación Profesional puede desempeñar en el presente y el futuro del retail.
En esta entrada de blog desgranamos las claves del nuevo modelo y resolvemos las principales dudas planteadas por las empresas con la ayuda de César García, consultor en Dualcon.
Por qué cambia el sistema de Formación Profesional
El nuevo sistema integrado de Formación Profesional nace para dar respuesta a un desajuste entre el sistema formativo y las necesidades reales del mercado laboral. Sectores como el retail afrontan un contexto marcado por la escasez de talento, el relevo generacional, la transformación digital y la necesidad constante de cualificación y recualificación de sus plantillas.
El objetivo del nuevo modelo es acercar la formación a la realidad productiva, mejorar la empleabilidad y facilitar que las empresas participen de forma más activa en la formación de los futuros profesionales, reduciendo la distancia tradicional entre centros educativos y tejido empresarial.

La FP Dual pasa a ser estructural y obligatoria
Uno de los principales cambios del nuevo sistema es que la Formación Profesional Dual deja de ser voluntaria para convertirse en un elemento estructural y obligatorio en todas las enseñanzas de FP, incluidos los certificados profesionales y los ciclos formativos.
Esto supone que la formación en empresa ya no se concibe únicamente como un periodo de prácticas, sino como una parte integrada del proceso formativo. El alumnado combina formación en el centro educativo y en la empresa, participando en actividades reales que permiten adquirir competencias directamente vinculadas al puesto de trabajo.
Para las empresas del retail, este cambio implica asumir un papel más activo como agentes formadores, con mayor capacidad para adaptar la formación a sus necesidades, pero también con nuevas responsabilidades en planificación, seguimiento y coordinación con los centros educativos.
Un sistema más flexible, modular y escalable
Unifica la FP educativa y la FP para el empleo en una única arquitectura formativa, diseñada para facilitar itinerarios más flexibles y adaptados a las necesidades de las empresas y de las personas.
El modelo se estructura por grados —A, B, C, D y E— que permiten acumular competencias de forma progresiva. Desde resultados de aprendizaje concretos hasta certificados profesionales, ciclos formativos y cursos de especialización, el sistema permite construir trayectorias formativas más cortas o más largas en función de cada perfil.
Itinerarios formativos vinculados al sector retail
Amplía de forma significativa la oferta formativa disponible para las empresas. A los ciclos formativos tradicionales se suman certificados profesionales y cursos de especialización diseñados para responder a necesidades concretas del mercado laboral.
Estos itinerarios permiten formar perfiles operativos, mandos intermedios o especialistas, y facilitan tanto la incorporación de nuevo talento como la recualificación de trabajadores en activo. Además, al ser enseñanzas duales, combinan formación en el centro educativo y en la empresa desde las primeras fases del aprendizaje.
El papel activo de las empresas en la formación del talento
Uno de los cambios más relevantes del nuevo modelo es el rol que asumen las empresas. El sistema de FP Dual obliga a una colaboración más estrecha con los centros educativos, permitiendo a las compañías participar en el diseño de los programas formativos.
Las empresas pueden identificar qué competencias pueden formar directamente, en qué actividades aportan mayor valor y cómo integrar al alumnado en su organización. No obstante, esta flexibilidad depende en gran medida del grado de implicación de ambas partes.

Cualificación y recualificación de profesionales en activo
El nuevo sistema no está pensado únicamente para jóvenes que acceden por primera vez al mercado laboral. La FP se consolida también como una herramienta clave para la recualificación de trabajadores en activo y para el reconocimiento de competencias adquiridas a lo largo de la experiencia profesional.
Los procedimientos de acreditación permiten certificar conocimientos ya existentes y facilitar el acceso a nuevas formaciones, mejorando la empleabilidad y la productividad de las plantillas. Un aspecto especialmente relevante en un sector en constante transformación.
Como cierre, en el webinar se insistió en la importancia de la anticipación y la planificación para aprovechar este nuevo modelo. Se explicó que el sistema ofrece herramientas, pero requiere un compromiso activo para generar impacto.
En un contexto marcado por la escasez de talento y la necesidad de adaptación constante, la Formación Profesional se consolida como una palanca estratégica para el sector retail, capaz de contribuir a la cualificación, recualificación y atracción de los perfiles que demandan las empresas.
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