
La colaboración permite incorporar datos de comportamiento real para entender la evolución del consumo en las familias.
El Barómetro del Comercio de LA DISTRIBUCIÓN ANGED incorpora en su última edición la colaboración de Worldpanel by Numerator, un paso que permite enriquecer el análisis del sector con una visión más precisa sobre los hábitos de consumo de los hogares en España.
El informe da un paso más. No solo analiza qué ocurre en el mercado, sino también cómo y por qué compran los consumidores.
Esta colaboración permite complementar los indicadores macro con datos reales de comportamiento, aportando una lectura más profunda y cercana a la realidad del consumo.
Claves del Barómetro
El sector de la distribución arranca 2026 con un comportamiento sólido en España, que continúa a la cabeza del crecimiento del comercio minorista en la Unión Europea. Con datos previos al estallido del conflicto en Oriente Medio, la confianza del consumidor se sitúa más de 10 puntos por encima de la media de la eurozona y refleja una mayor fortaleza del consumo en el inicio del año.
El comercio no alimentario crece un +5,7% interanual, impulsado especialmente por categorías como la moda (+5,6%) y el equipamiento del hogar (+5,8% en 2025), lo que apunta a una mayor diversificación del gasto. Esta tendencia se ha visto reforzada por una campaña comercial dinámica (Black Friday, Navidad y Rebajas), con un crecimiento del +4,1% en volumen, donde la moda lidera con un +6,7%, seguida por el hogar (+4,7%).

Este dinamismo se traslada también a los formatos de distribución, donde las grandes cadenas (+7,7%) y el comercio electrónico (+7,6%) concentran el crecimiento del sector, frente a una evolución más moderada de otros canales. En conjunto, el comercio minorista alcanza los 2 millones de afiliados y representa el 9,2% del empleo en España, consolidándose como uno de los principales pilares económicos y sociales del país.
Entender el comportamiento real del consumidor
La incorporación de Worldpanel by Numerator permite ir más allá de los indicadores agregados y analizar cómo se comporta realmente el consumidor en su día a día. A partir del seguimiento del consumo en los hogares, esta información aporta una lectura directa sobre las decisiones de compra en gran consumo (FMCG) y su evolución reciente.
En esta primera integración en el Barómetro, los datos apuntan a una transformación clara hacia un consumidor más racional, planificado y selectivo:
- Mayor peso del consumo dentro del hogar, especialmente en alimentación, que crece un +4,6%
- Incremento del número de cestas por hogar, con más de 240 actos de compra al año, lo que refleja una mayor frecuencia
- Estabilidad del gasto por acto de compra, con un ticket medio en torno a 20,9€, que indica un mayor control del presupuesto
- Avance sostenido de la marca de distribución, impulsada por los formatos de surtido corto, que ganan peso en todos los segmentos
Además, el análisis por categorías muestra comportamientos diferenciados: mientras la alimentación —especialmente los frescos— concentra los mayores crecimientos, otras categorías como perfumería pierden demanda, y droguería mantiene una evolución positiva en todos los segmentos.
Más compras, pero más ajustadas
Los hogares compran más veces, pero con cestas más ajustadas, lo que indica una mayor planificación y adaptación a las necesidades inmediatas. Este comportamiento no responde a una caída del consumo, sino a una optimización del mismo.
El consumidor distribuye su gasto a lo largo del tiempo, compara más y ajusta el contenido de la cesta, priorizando productos y formatos que le permitan mantener el equilibrio entre precio, calidad y conveniencia.
Este patrón explica la estabilidad del ticket medio, incluso en un contexto de mayor actividad, y refuerza la idea de un consumo más eficiente.

Un consumidor que está cambiando el sector
El mayor dinamismo de determinadas categorías, el impulso de los formatos de surtido corto o el crecimiento de las grandes cadenas y el canal online no pueden explicarse únicamente desde la oferta. Responden, en gran medida, a una transformación en la demanda.
Un consumidor más informado, más exigente y con mayor capacidad de decisión está redefiniendo el mercado, condicionando tanto la estructura de los formatos como las estrategias comerciales.



