El etiquetado digital abre una oportunidad para reforzar el Mercado Único europeo

Por 16/07/2026Actualidad, Blog8 minutos de lectura
LA DISTRIBUCIÓN ANGED y OCU reunieron a representantes institucionales, eurodiputadas, organizaciones de consumidores y expertos para analizar el futuro del etiquetado digital en Europa.

LA DISTRIBUCIÓN ANGED y la OCU reclaman un marco común, accesible y competitivo para la información de producto

El etiquetado digital ha dejado de ser un debate técnico para convertirse en una cuestión central dentro de la agenda europea de simplificación, competitividad y protección del consumidor. Instituciones comunitarias, eurodiputadas, organizaciones de consumidores y representantes empresariales coincidieron en Madrid en la necesidad de avanzar hacia un modelo común que permita ofrecer más información, reducir barreras y evitar la aparición de 27 sistemas nacionales diferentes.

Esta fue la principal conclusión del encuentro “Etiquetado Digital: impulsando la transformación del retail en Europa”, organizado por LA DISTRIBUCIÓN ANGED y OCU el pasado 10 de julio en la sede de las Instituciones Europeas en España.

La jornada analizó las oportunidades que ofrece la digitalización de la información de producto y los límites que deberá respetar el futuro marco regulatorio. El consenso fue amplio: el canal digital debe complementar la información física, facilitar el acceso a contenidos más completos y actualizados y mejorar la competitividad de las empresas, sin reducir derechos ni dejar atrás a quienes tienen menos habilidades digitales o necesidades específicas de accesibilidad.

Una oportunidad legislativa para Europa

La apertura institucional corrió a cargo de Bárbara Quílez, de la Oficina del Parlamento Europeo en España, y de Teresa Herrero, directora de Asuntos Europeos de LA DISTRIBUCIÓN ANGED.

Quílez defendió que la transformación debe mantener a las personas en el centro y garantizar que cualquier innovación sea accesible para toda la ciudadanía.

«La transformación digital solo será un éxito si beneficia a toda la ciudadanía. La innovación y la inclusión no son objetivos contrapuestos: deben avanzar de la mano»

La representante del Parlamento Europeo recordó que el Mercado Único sigue siendo uno de los principales motores de prosperidad de la Unión, aunque necesita adaptarse a los cambios tecnológicos y a las nuevas demandas de consumidores y empresas.

Herrero situó el etiquetado digital dentro de la hoja de ruta europea «One Europe, One Market» y de las iniciativas comunitarias destinadas a eliminar barreras dentro del mercado interior.

«El etiquetado digital supera claramente los límites físicos del producto, ofrece más información a los consumidores, fomenta el Mercado Único y la sostenibilidad e impulsa la innovación y la competitividad europea»

La Comisión Europea ha señalado el etiquetado entre las principales barreras que todavía fragmentan el mercado interior. El Consejo Europeo también ha instado a facilitar la libre circulación de mercancías mediante soluciones digitales que reduzcan las diferencias nacionales en materia de envases e información de producto.

A este contexto se suma el principio «digital by default«, que sitúa la documentación digital como opción preferente, aunque mantiene en soporte físico la información esencial y de seguridad. La futura Ley Europea de Producto será una de las principales oportunidades para convertir estas orientaciones en un marco común y conectarlas con el Pasaporte Digital de Producto.

Un único sistema para evitar más fragmentación

La primera mesa redonda abordó las necesidades de consumidores y empresas ante el futuro modelo. Participaron Marina Rojas, jefa de unidad del braille de la ONCE; Evi Moutsipai, Adviser Product Policy & Sustainability de EuroCommerce; e Ileana Izverniceanu, directora de Comunicación y Relaciones Institucionales de OCU.

Rojas explicó que el etiquetado digital puede mejorar la autonomía de las personas con discapacidad visual, pero advirtió de que incorporar un código QR no garantiza por sí mismo la accesibilidad. El soporte debe poder localizarse mediante señales táctiles, relieve o braille, mientras que los contenidos tendrán que ser navegables y compatibles con tecnologías de apoyo. La información también debería estar disponible en audio, lectura fácil y diferentes idiomas.

Desde EuroCommerce, Moutsipai insistió en que la solución debe construirse desde una perspectiva europea y evitar que cada Estado miembro establezca sus propios requisitos.

«Ahora es el momento clave para introducir reglas armonizadas y horizontales para el etiquetado digital y evitar la fragmentación que existe en el Mercado Único»

Las empresas que operan en varios países deben adaptar actualmente envases, formatos e idiomas a distintas exigencias nacionales y sectoriales. Este mosaico normativo incrementa los costes y dificulta la circulación de los productos dentro de la Unión.

La propuesta defendida durante la jornada se resume en el principio “One Product, One Data Carrier”: un producto y un único soporte de acceso a la información. Ese punto de entrada reuniría contenidos relacionados con composición, trazabilidad, uso, sostenibilidad o reparabilidad, sin obligar al consumidor a escanear diferentes códigos.

Por último, Izverniceanu puso el foco en la protección del consumidor y advirtió de que la simplificación no puede utilizarse para reducir sus derechos, «no queremos que se confunda: simplificación para eliminar burocracia, no para eliminar derechos de los consumidores».

Consenso político sobre el modelo europeo

La segunda mesa reunió a Esther Herranz, eurodiputada del Partido Popular Europeo; Idoia Mendia, del grupo de Socialistas y Demócratas; y Mireia Borrás, de Patriots for Europe.

Las tres representantes coincidieron en la necesidad de un marco común, aunque acentuaron en distintos aspectos de la futura regulación.

Herranz defendió que la digitalización puede reducir costes y facilitar la actualización de la información, siempre que exista una base homogénea para los 27 Estados miembros.

«La clave está en que lo digital complemente lo esencial y que lo esencial sea común en los 27 Estados miembros. De lo contrario, estaremos dañando el Mercado Único»

También advirtió del riesgo de sustituir la actual fragmentación por 27 sistemas digitales diferentes. El futuro marco deberá establecer estándares técnicos interoperables y evitar la multiplicación de códigos y plataformas.

Mendia centró su intervención en la accesibilidad universal y en la necesidad de mantener un equilibrio entre el entorno físico y el digital.

«Si queremos que sea un éxito, tenemos que encontrar el equilibrio entre la información esencial en el producto físico, la accesibilidad universal y el resto de la información en formato digital»

La eurodiputada defendió que los contenidos relacionados con la salud, la seguridad, los alérgenos o el uso correcto deben continuar disponibles en el producto. La información digital podrá ampliarlos, pero deberá permanecer accesible durante toda su vida útil.

Borrás reclamó que la tecnología se utilice para reducir cargas y no para trasladar la burocracia a un nuevo soporte.

«La digitalización tiene que ser una herramienta al servicio de las personas y de las empresas, no un objetivo en sí mismo. Digitalizar burocracia no nos va a servir»

También pidió evaluar el impacto económico de las nuevas obligaciones, escuchar a los sectores afectados y establecer plazos de adaptación asumibles, especialmente para las pequeñas y medianas empresas.

Los próximos pasos

El cierre del encuentro corrió a cargo de María Canal Fontcuberta, portavoz de la Comisión Europea en España, que repasó los principales hitos de la agenda comunitaria.

«Queremos proteger cada vez mejor a las personas cuando consumen y aprovechar las tecnologías emergentes de la digitalización para hacerlo de forma más eficaz y con un menor coste»

La Comisión trabaja en el despliegue del Pasaporte Digital de Producto, que permitirá acceder a información sobre el origen, los materiales, la reparabilidad y el impacto medioambiental de los productos.

La futura Ley Europea de Producto deberá establecer las reglas horizontales del etiquetado digital, definir qué información se considera esencial y de seguridad y fijar requisitos comunes de accesibilidad e interoperabilidad.

La regulación tendrá también que garantizar un reparto equilibrado de responsabilidades entre fabricantes, importadores y distribuidores, así como mejorar la vigilancia del mercado frente a productos inseguros o no conformes.

El encuentro concluyó con una posición común: Europa debe avanzar hacia un sistema armonizado, accesible y con un único punto de entrada por producto. Un modelo que combine información física y digital, refuerce los derechos del consumidor y permita a las empresas operar con mayor seguridad y menos barreras dentro del Mercado Único.


Para saber más sobre el etiquetado digital y sus implicaciones para consumidores, empresas y el Mercado Único europeo, puedes consultar este artículo:

El retail impulsa el etiquetado digital en Europa – ANGED


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